Alivia y Suaviza

NIVEA Lociones y leches Corporales

¿Cuál es la diferencia entre nuestras lociones y leches corporales? Ambos suavizan la piel seca y proporcionan un cuidado y suavizante. Pero mientras que las lociones corporales son livianas y excelentes para la hidratación diaria, las leches corporales tienen texturas ricas y cremosas que son ideales para aquellos que necesitan un aumento adicional de humectación.

 

 

Piel seca y su cuidado

Muchas personas sufren de piel seca en los meses de invierno; algunos tienen una predisposición inherente a la piel seca o desean brindar a su piel un gran cuidado y atención durante todo el año. Para prevenir la piel seca, debes aplicar una loción corporal nutritiva todos los días, preferentemente, después del baño. Es cierto que esto lleva tiempo, pero vale la pena, tu  piel te lo agradecerá. Los codos, las rodillas y las espinillas son áreas que sufren particularmente de la piel deshidratada. La razón de esto es que la piel tiene muy pocas glándulas sebáceas en estas áreas y muy poco tejido subcutáneo. Por lo tanto, la piel en estas áreas necesita mucho cuidado, especialmente en invierno, cuando las glándulas sebáceas producen menos grasa.

Loción corporal o leche corporal: ¿cuál es la diferencia?

La diferencia entre la loción corporal y la leche corporal generalmente tiene que ver con la proporción de agua y aceite: mientras que la leche corporal tiene un contenido muy alto de grasa, la loción corporal tiene un alto contenido de agua, con el resultado de que proporciona al cuerpo sobre todo humedad. La leche corporal es generalmente más rica, lo que la hace especialmente adecuada para la piel seca. La loción corporal tiene un efecto refrescante después de la aplicación. Esto se debe al alto contenido de agua: el agua se evapora después de aplicar la loción, dejando una sensación refrescante en la piel. Esto garantiza una sensación de frescura y bienestar durante los meses de verano en particular.

Hidratante: una experiencia de bienestar para el cuerpo y la mente.

Fragancias suaves y refrescantes: la humetación diaria con una loción corporal vigoriza el cuerpo y la mente y garantiza que nuestra piel permanezca bella y bien cuidada. Dedica unos minutos a este breve ritual de vez en cuando y consiéntete a tí mismo y a tu piel con un suave masaje.